Oración Qué Bueno Es Amarte

San Juan Bautista María Vianney (1786-1859)

Jesús mío, desde toda la eternidad te has complacido en entregarte a nosotros en amor. Y plantaste en nosotros un profundo deseo espiritual que sólo puede ser satisfecho por ti mismo. Puedo ir de aquí al otro extremo del mundo, de un país a otro, de riquezas a mayores riquezas, de placer a placer, y aún así no me contentaré. Todo el mundo no puede satisfacer al alma inmortal. Sería como tratar de alimentar a un hombre hambriento con un solo grano de trigo. Sólo podemos sentirnos satisfechos si ponemos nuestros corazones, imperfectos como están, en ti. Estamos hechos para amarte; tú nos creaste como tus amantes. A veces sucede que cuanto más conocemos a un prójimo, menos lo amamos. Pero contigo es todo lo contrario. Cuanto más te conocemos, más te amamos. El conocimiento de ustedes enciende tal fuego en nuestras almas que no nos queda energía para los deseos mundanos. Jesús mío, qué bueno es amarte. Déjame ser como tus discípulos en el monte

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