Reflexión 97: La “excusa” de nuestra debilidad.

Si se le pidió que construyera un cohete desde cero, puede objetar que no es competente en esta área y, por lo tanto, no puede hacer lo que se le pide que haga. A menudo tenemos la misma respuesta a Dios con respecto a Su Voluntad. Fácilmente podemos sentir que nuestro Señor nos está pidiendo demasiado, pero esto es un pensamiento tonto ya que nuestro Señor nunca nos pedirá que hagamos lo que Él tampoco proporcionará la gracia para lograrlo (vea el Diario # 435).

¿Qué es lo que te sientes no calificado para hacer? Tal vez sea un asunto de su familia o una actividad a la que está llamado a ayudar en la iglesia. O tal vez nuestro Señor haya colocado algo en tu corazón que evites considerar por sentimientos de insuficiencia. Pero si confiamos en Jesús, debemos confiar en que podremos cumplir Su perfecta voluntad en nuestras vidas. Debemos confiar en que Él nunca nos llamará a algo más allá de lo que podemos lograr a través de Su gracia.

Señor, te digo «Sí» otra vez este día. Yo, una vez más, renuevo mi compromiso de cumplir Tu santa Voluntad. Nunca dejes que la preocupación o la falta de confianza me impidan cumplir la misión sagrada que me has dado. Jesús, en ti confío.

Más reflexiones de la Divina Misericordia

Reflexiones diarias del Evangelio

Santo del día para el 7 de abril – San Juan Bautista de la Salle, sacerdote

Oraciones de Cuaresma y Reflexiones

40 días al pie de la cruz: reflexión treinta y dos, “Mujer, mira a tu hijo … mira a tu madre”

Dejar un comentario

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies